Si tuviera que definirme con una palabra seguramente utilizaría "intensa". Hay momentos en los que ni siquiera sé cómo vivir con la intensidad que siento. Pensaba que con los años podría controlarlo todo, pensaba que había elegido una vida tranquila en la que ya no tenía que volver a pensar, en la que ya nadie pudiera tocarme. Supongo que por mucho que lo intente siempre termino intoxicándome y mezclándome con la gente, porque sigo siendo adicta a sentir, adicta al romanticismo, adicta a las emociones, adicta al amor, adicta a tus poemas, adicta a soñar... y en esos sueños viajo muy lejos con el único propósito de mirarte a los ojos.
Después de una gran pelea con mi novio, hemos decidido volverlo a intentar, pero esta vez esforzándonos. Tuvimos un día de verdadera tormenta, escuche comentarios que me va a costar olvidar, pero confio en que poco a poco podamos construir un futuro en el que los dos juntos podamos volver a creer. pd: he puesto una foto mía para variar jajaja
En medio de noches sin dormir, de sentir ansiedad, de pensar que me va a explotar la cabeza porque tengo una pregunta que no para de rondar por mi mente, ¿cuándo es que dejamos de mirarnos? Por mucho que busco la respuesta en el tiempo no la encuentro, sólo encuentro nuestros intentos por revivir algo que ya es imposible revivir, nuestros planes sin futuro, nuestra frustración al ver que las cosas no van y por consecuente nuestra destrucción. Siento que va a llegar la tormenta y me da miedo no poder afrontarla, me da miedo porque ya no tengo ni ganas de pelear, me da miedo porque el corazón me late y ya no es por tí. Siento que he fracasado, que te he fallado, pero antes de fallarte más, antes de engañarnos más, lo único sensato es lo que no me atrevo a pronunciar.
Can you tell me how it used to be? Have we missed our chance? Have we changed our hopes for fears And our dreams for plans?
Ayer pasé el día con algunos de mis compañeros de trabajo. Organizamos una comida en el restaurante de una mujer que trabaja para la empresa. El sitio está a unos 90 minutos de donde vivo. El viaje de ida y vuelta fue muy divertido, estuvo lleno de risitas nerviosas y olores que recordar. El restaurante está en el medio de la nada con unas vistas increíbles al mar. Hubo un poco de todo. Conversaciones, miradas, complicidad, momentos de risa, roces de manos. Nunca en mi vida pensé que podría estar tanto tiempo mirando a alguien a los ojos. El tiempo pasó demasiado deprisa mientras todo parecía ir a cámara lenta. Por cierto, si alguna vez tenéis la posibilidad de visitar Jávea os lo recomiendo :) Sí, la foto es una de las vistas que tuve el placer de contemplar.
Llevo semanas en un estado raro. Un estado que no quiero definir, ya que todavía no estoy segura de lo que significa. Me paso el día pensando sí, no, sí, no, sí, no, sí... Mis noches se han vuelto eternas sin poder dormir. Mi corazón late rápido, me sudan las manos, se me ha quitado el apetito, me siento llena de energía y a la misma vez tengo ganas de llorar. Todo esto ha llegado sin preaviso, sin buscarlo, sin táctica, sin ganas, simplemente ha llegado a mi vida en forma de luz. Estoy abierta a algo que no debería, pero aún así no puedo pararlo, no quiero pararlo. No sé cuando fue que dejé de sentir intensamente pero ahora siento que se me escapan las emociones por las manos y los ojos. Dicen que estas cosas no terminan bien, tendré que prepararme para cualquier cosa... mientrás sólo siento.
He estado un tiempo pensando mucho, como consecuencia mi novio y yo hemos decidido cambiarnos de casa. Esta decisión me ha costado tomarla más de un año. Es irónico ver que hace tres años me enamoré de este piso, puse todas mis ilusiones, sueños y futuro en un nido del que ahora me tengo que despegar por la absurda razón de que ya no me lo puedo permitir. Supongo que es lo que tiene hacerse mayor. Ha llegado la hora de tomar decisiones y de no dejarse llevar sólo por los sentimientos. No es tiempo de llorar, si no de moverme y empezar un camino nuevo. Creo que sólo es el comienzo de muchos cambios que irremediablemente vendrán. No me voy a poner nostálgica porque en realidad estoy ilusionada. Tengo un nuevo proyecto y eso es lo que me sigue motivando para levantarme cada mañana. Hoy me he dado cuenta de que me estoy haciendo mayor :) Besos a todos!
Desde que tengo recuerdos he estado enamorada. Recuerdo cuando admiraba y adoraba a mi padre, cuando me enamoré de mi vecino, cuando miraba a un niño de mi clase de primaria, los primeros chicos de secundaria, mi primer e imbécil novio, y así podría seguir una lista sin fin. Nunca tuve un prototipo, lo que sí puedo decir es que me gustaban los chicos problemáticos. Me llamaba la atención poder ayudarles, protegerles, aconsejarles ... y muchas otras tonterías. Mi hermana gemela solía decir que yo tendría cuatro hijos, cada uno de un padre jajaja, todavía nos reimos mucho de esto. Hoy siendo una mujer adulta con problemas reales y madura me doy cuenta de que ya no me fijo en esa clase de chicos, tampoco es que me fije, es algo inconsciente y natural. Mis gustos han cambiado, es como si mi reloj biológico funcionara sobre mi cerebro y le diera órdenes de que ahora los chicos interesantes son los que tienen estabilidad, piensan en el futuro, son respetuosos, responsables, intelectuales y les gustaría formar una família algún día. Creo que mi gran cambio no sólo es un resultado de madurez, sino de que ahora sé lo que quiero y lo que no. He experimentado muchas situaciones, he vivido muchas experiencias sólo para poder concluir que sé quién soy y conozco el sentido de mi vida y de cada paso que doy, aunque algunos sean hacia atrás. Por fín he aprendido eso que tanto decía mi abuelo "Los problemas vienen solos, no hay que crearlos".